Como ser un Cristiano

Amada alma, usted también podrá gozar de incontables bendiciones espirituales, al hacerse miembro de la iglesia que Cristo mismo edificó. Para lograrlo, es preciso obedecer lo que mandó el Señor en Marcos 16:16, diciendo: "El que creyere, y fuere bautizado (sumergido), será salvo". Lo mismo enseñó el apóstol Pedro en Hechos 2:38. "Arrepentíos, y bautícese... para perdón de los pecados." Tomando usted estos pasos de creer, arrepentirse y bautizarse, Cristo le añade a su iglesia. “El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hechos 2:47). Luego, perseverando "en la doctrina de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en las oraciones" (Hechos 2:42), andando también en “santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (Hebreos 12:14), estará usted preparado en todo instante para la Segunda Venida de Cristo en gloria. Entonces, ¿por qué se detiene? ¡Sálvese ahora mismo de esta perversa generación! ¡Levántese y bautícese y lave sus pecados, invocando el nombre del Señor! (Hechos 22:16), para que reciba "el don del Espíritu Santo" y disfrute de “tiempos de refrigerio” para su espíritu (Hechos 2:38; 3:19). Hágase miembro de una congregación regida por las normas del Nuevo Testamento. Al ser fiel hasta el fin, le será otorgada en el día del Juicio Final la corona de la inmortalidad.  (Exhortación de Ananias a Saulo, según Hechos 22:16). "Sed salvos de esta perversa generación" (Exhortación de Pedro a la multitud en el día de Pentecostés, según Hechos 2:40). "Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas" (Hechos 2:41). 

     "Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre"
iglesia de Cristo en la Florida . Joaquín Tocornal 11493 Paradero 26 Vicuña Mackenna, Santiago, Metropolitana, Chile.
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